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“Todo es un montaje”

Horrores Judiciales / Slider / mayo 26, 2015

Juan Diego Castro, abogado defensor de dos de los jueces del Tribunal Penal de Desamparados: Francini Quesada y Andrés Mora, explicó con lujo de detalles, en conferencia de prensa, el montaje con que anularon, por segunda vez, el fallo condenatorio en contra de una peligrosa banda de narcotraficantes.

Según la sentencia del Tribunal de Apelaciones, los juzgadores Quesada y Mora, estuvieron distraídos, en el debate, atendiendo sus teléfonos inteligentes, razón suficiente para traerse abajo una pena de diez años de cárcel en contra de una red de tráfico de drogas.

En distintos medios de comunicación, trascendieron tomas de una sola de las cámaras de video con que se grabó el juicio. En las imágenes se observa a los juzgadores consultando sus teléfonos inteligentes.

Sin embargo, al ver las cuatro cámaras con que cuenta la sala donde se celebró el debate, en Octubre de 2014, queda claro que, en el momento en que los jueces consultan sus celulares, el juicio está detenido por varias razones: en algunos momentos, esperan que llegue un testigo o existe un atraso con el traslado de los detenidos.

Castro mostró a la prensa seis momentos del debate que sirvieron para que el juez redactor de la sentencia de apelaciones se trajera abajo el fallo condenatorio en contra de los narcotraficantes, por segunda ocasión, ordenando que se vuelva a celebrar.

El abogado defensor de los jueces, quienes enfrentan un proceso en la Inspección Judicial, indicó que sus clientes nunca perdieron la concentración, en el debate, prueba de ello es que la sentencia condenatoria contra la banda narco está perfectamente fundamentada, no tiene inconsistencia alguna y le resultó extraño el comportamiento del juez de Apelaciones que redactó el fallo.
El juez Mora defendió la sentencia y agregó que cada vez que consultó su teléfono inteligente fue para buscar legislación.

“Escandalizarse por manipular un “teléfono inteligente”, me parece exagerado, tomando en consideración que en mi caso, en este dispositivo utilizo como archivos informáticos varias leyes de uso cotidiano, vínculos electrónicos para tener acceso a jurisprudencia y doctrina de importancia para la resolución de los procesos bajo estudio, manipular un teléfono inteligente para consulta informática, vendría a ser la acción humana evolucionada de consultar un libro que contenga leyes, doctrina o leer información impresa en hojas de papel durante el desarrollo del debate, es por esta manipulación del aparato electrónico que se anula el fallo condenatorio dictado, no porque esta sentencia sea deficiente en su análisis o contenido de las valoraciones completas a partir de una apreciación objetiva de las pruebas sometidas a conocimiento del Tribunal sentenciador. La condena de diez años de prisión para estas personas por el almacenamiento de 20 kilos de cocaína, se hizo en estricto apego de la Constitución Política y la ley penal costarricense” dijo el juez.

A Juan Diego Castro le llama la atención que los jueces de Apelaciones que votaron el fallo no era una terna natural, sino que conformaron un tribunal ad hoc, en el cual el juez redactor es un ex magistrado suplente de la Sala Tercera.

Agregó que lo que le resulta aún más curioso fue que los imputados conocían, desde antes de que se emitiera el resultado del Tribunal de Apelaciones, que iban a anular el juicio.

El juez coordinador del Tribunal Penal de Desamparados, Rodrigo Vásquez, dijo que es normal que un juez, fiscal o defensor, mientras se está celebrando el debate, acceda a su teléfono inteligente, máxime que el Poder Judicial cuenta con una aplicación, para cualquier tipo de sistema operativo, donada por Gobierno Digital, con el objetivo que los operadores de justicia accedan a “documentos, resoluciones y notificaciones asociados a los expedientes judiciales” tal como reza en la descripción de ese sistema.

Asimismo, explicó que debido a la infraestructura con la que cuentan, en Desamparados, los testigos deben esperar en la cochera de una oficina y los asistentes judiciales salen de la sala, bajan las escaleras, buscan a la persona que va a declarar y la llevan a la sala. Durante todo este tiempo, los debates se mantienen detenidos.

Juan Diego Castro recalcó que, en la era digital, los teléfonos inteligentes no solo sirven para realizar llamadas y enviar mensajes, sino también, para -en los casos de las partes de un proceso penal- consultar, en la legislación vigente, cualquier duda que se genere.

Vea las declaraciones del coordinar del Tribunal Penal de Desamparados, Rodrigo Vásquez:











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